Conservadores inspeccionando libros, textiles y muestras en busca de evidencias de plagas en museos

Guías técnicas / Riesgo biológico

Gestión integrada de plagas para museos

Desarrolle un programa preventivo de gestión de plagas basado en el riesgo para colecciones de museos mediante exclusión, monitoreo, identificación, cuarentena, tratamiento y revisión continua.

◷  15 min de lectura▱ Autor: Stella Wynn · Sinoalta▣ Publicado ago 2026 · Revisado ago 2026

1. Comprender el riesgo de plagas en las colecciones de museos

El Manejo Integrado de Plagas, o IPM, es un enfoque estructurado para prevenir y controlar los daños causados por plagas en museos, archivos e instalaciones de colecciones.

No es simplemente un método para eliminar insectos después de que se haya producido una infestación. Un programa de IPM eficaz combina evaluación de riesgos, mantenimiento preventivo, limpieza, exclusión, monitoreo, identificación de plagas, cuarentena, tratamiento específico y documentación en un proceso continuo de cuidado de las colecciones.

El objetivo es reducir las condiciones que permiten que las plagas entren, sobrevivan y se reproduzcan, a la vez que se detecta la actividad con la suficiente antelación para evitar daños significativos.

Vulnerabilidad de las colecciones

El riesgo de plagas varía considerablemente según los materiales presentes en una colección.

Los materiales orgánicos pueden proporcionar alimento o refugio a diferentes especies de plagas. Los materiales especialmente vulnerables pueden incluir:

  • lana, piel, plumas y otros materiales de origen animal;
  • cuero y pergamino;
  • papel, cartón y ciertos materiales de encuadernación;
  • adhesivos a base de almidón y materiales de apresto;
  • madera y objetos de origen vegetal;
  • especímenes botánicos y de historia natural;
  • colecciones de taxidermia;
  • residuos orgánicos, polvo y escombros asociados con objetos almacenados.

Por lo tanto, el riesgo debe evaluarse considerando tanto la susceptibilidad de la colección como las condiciones que la rodean.

Un museo que contenga extensas colecciones textiles, de historia natural o etnográficas, por ejemplo, puede requerir una estrategia de monitoreo diferente a la de una instalación dominada por materiales arqueológicos inorgánicos.

El riesgo de plagas también es un problema de gestión del edificio

Las colecciones no existen independientemente de su entorno.

Las plagas pueden entrar a través de:

  • puertas y ventanas mal selladas;
  • grietas y penetraciones de servicios;
  • áreas de carga y recepción;
  • rejillas de ventilación y desagües;
  • materiales de embalaje;
  • préstamos o adquisiciones entrantes;
  • áreas de servicio de alimentos;
  • vegetación y lugares de anidación cerca del edificio.

Por esta razón, un programa de MIP debe considerar todo el recorrido desde el entorno exterior hasta el objeto de la colección.

2. Prevención: reducir el acceso, el alimento y el refugio

El tratamiento de plagas más eficaz suele ser el que nunca llega a ser necesario.

Por lo tanto, las medidas preventivas deben constituir la base del MIP en museos.

Exclusión en el edificio

El edificio actúa como la primera barrera protectora alrededor de la colección.

Las puertas, ventanas, uniones de muros, penetraciones de servicios y otros posibles puntos de entrada deben inspeccionarse y mantenerse para reducir el acceso de plagas en la medida de lo posible.

Se debe prestar especial atención a:

  • sellos de puertas y umbrales;
  • marcos de ventanas;
  • grietas y juntas de construcción;
  • penetraciones de tuberías y cables;
  • aberturas de ventilación;
  • muelles de carga y áreas de recepción;
  • desagües y espacios de servicios.

Los armarios de almacenamiento, vitrinas, cajas y otros recintos proporcionan capas adicionales de protección y deben seleccionarse y mantenerse según el riesgo de la colección.

Limpieza

El polvo, el cabello, los insectos muertos, los restos de comida y los desechos orgánicos acumulados pueden proporcionar nutrientes o refugio a las plagas de la colección.

Por lo tanto, la limpieza dentro de las áreas de colección debe tratarse como una actividad de preservación y no como una limpieza cosmética de rutina.

Los programas de limpieza deben incluir áreas que suelen pasarse por alto, como:

  • debajo de las estanterías;
  • detrás de las unidades de almacenamiento;
  • esquinas y uniones de paredes;
  • huecos de servicio;
  • áreas de almacenamiento de acceso poco frecuente;
  • espacios de carga y desembalaje.

Los alimentos y bebidas deben separarse de las áreas de almacenamiento de colecciones y de exposición siempre que sea posible, y los derrames o residuos deben retirarse con prontitud.

Humedad y condiciones ambientales

La humedad puede favorecer el moho, los microorganismos y ciertas plagas de insectos.

Por lo tanto, las fugas de agua, la condensación, los materiales de construcción húmedos y los microambientes persistentemente húmedos deben investigarse como parte de la prevención de plagas.

La gestión ambiental dentro de un programa de manejo integrado de plagas no debe depender de un único objetivo universal de temperatura o humedad relativa. Las condiciones adecuadas dependen de los materiales presentes, el clima local, la capacidad del edificio y la estrategia más amplia de cuidado de las colecciones.

El objetivo es identificar y corregir las condiciones ambientales que contribuyen a la actividad de las plagas.

3. Inspección y cuarentena de materiales entrantes

Las nuevas adquisiciones, los préstamos que regresan, los materiales de exposición, los embalajes y otros objetos entrantes pueden introducir plagas en una colección que de otro modo está bien gestionada.

Un procedimiento definido de recepción y cuarentena reduce este riesgo.

Un flujo de trabajo típico puede incluir:

Recibir → Desembalar → Inspeccionar → Evaluar el riesgo → Poner en cuarentena si es necesario → Tratar si es necesario → Liberar a la colección

Inspección inicial

Los materiales entrantes deben examinarse en busca de indicios como:

  • insectos vivos o muertos;
  • larvas o huevos;
  • pieles mudadas;
  • telarañas;
  • excrementos de insectos;
  • agujeros de perforación;
  • rozaduras o pérdidas de superficie;
  • embalajes dañados;
  • moho o residuos orgánicos inusuales.

La inspección debe realizarse en un área designada de recepción o examen cuando sea práctico, y no directamente dentro del almacenamiento principal de la colección.

Cuarentena

Los objetos con historial incierto, evidencia visible de plagas o riesgo elevado pueden requerir aislamiento temporal.

La cuarentena evita que un problema localizado se convierta en una infestación en toda la colección y proporciona tiempo para una inspección, monitoreo o tratamiento adicionales.

La duración y las condiciones de la cuarentena deben determinarse según la plaga sospechada, el material del objeto, la evidencia observada y el procedimiento institucional, en lugar de aplicar un período fijo único a cada objeto entrante.

4. Monitoreo e identificación de plagas

El monitoreo proporciona la evidencia necesaria para comprender la actividad de plagas a lo largo del tiempo.

Sin un monitoreo sistemático, las instituciones pueden saber que hay plagas presentes, pero tienen poca información sobre de dónde provienen, si la actividad está aumentando o si las medidas de control están funcionando.

Inspección visual

El examen regular de los objetos y los espacios de la colección puede identificar:

  • daños recientes;
  • larvas y adultos;
  • excrementos de insectos;
  • pieles mudadas;
  • telarañas;
  • orificios de salida;
  • actividad de plagas alrededor de ventanas, puertas o desagües;
  • condiciones ambientales o de mantenimiento asociadas con la infestación.

La inspección visual es especialmente importante para materiales vulnerables y ubicaciones con antecedentes de actividad de plagas.

Trampeo

Las trampas adhesivas y, cuando corresponda, los atrayentes específicos para especies pueden apoyar el monitoreo pasivo.

Su propósito principal es la detección y el análisis de tendencias, no la erradicación.

Las trampas de monitoreo proporcionan evidencia. No reemplazan la exclusión, el mantenimiento ni el tratamiento.

La colocación de trampas debe basarse en el riesgo y no en una regla arbitraria de espaciado uniforme.

Las ubicaciones prioritarias pueden incluir:

  • entradas y áreas de carga;
  • puertas y ventanas;
  • uniones de pared y suelo;
  • desagües y espacios de servicios;
  • áreas de almacenamiento que contengan materiales vulnerables;
  • áreas de cuarentena;
  • puntos críticos históricos conocidos.

Cada trampa debe tener una referencia de identificación única para que los hallazgos puedan vincularse a una ubicación específica.

Identificación de plagas

Encontrar un insecto es solo el comienzo de la investigación.

La identificación correcta ayuda a determinar:

  • si la especie es capaz de dañar las colecciones;
  • qué materiales pueden ser vulnerables;
  • dónde puede estar reproduciéndose la plaga;
  • su ciclo de vida y patrón de movimiento;
  • si se requiere tratamiento inmediato.

Los registros deben, cuando sea posible, incluir la especie de plaga o identificación probable, etapa de vida, número detectado, fecha, ubicación y materiales de colección asociados.

5. Umbrales de acción y decisiones de tratamiento

No todos los insectos encontrados dentro de un museo representan el mismo nivel de riesgo.

Un programa eficaz de MIP establece una base racional para decidir cuándo las observaciones requieren intervención.

La decisión debe considerar:

  • especie de plaga;
  • etapa de vida;
  • cantidad y frecuencia;
  • ubicación;
  • proximidad a colecciones vulnerables;
  • evidencia de alimentación activa o reproducción;
  • actividad previa en la misma área;
  • importancia y sensibilidad del material afectado.

Un insecto incidental cerca de una entrada puede requerir una respuesta diferente a la de las larvas de una especie dañina para las colecciones descubiertas dentro de un armario de almacenamiento de textiles.

Los umbrales de acción deben, por lo tanto, ser basados en el riesgo y específicos para cada colección.

El propósito de un umbral no es tolerar una infestación dañina. Es asegurar que la respuesta sea proporcional a la evidencia y que los recursos se dirijan hacia riesgos reales para las colecciones.

6. Selección de un método de tratamiento apropiado

El tratamiento se vuelve necesario cuando el monitoreo y la inspección confirman una infestación activa o cuando el material entrante presenta un riesgo inaceptable para la colección.

Ningún método de tratamiento único es adecuado para todos los objetos.

La selección debe considerar cuatro factores.

Plaga

La plaga objetivo y sus estadios de vida influyen en las condiciones necesarias para un tratamiento eficaz.

Material

Los objetos pueden contener combinaciones de papel, cuero, madera, textiles, pigmentos, recubrimientos, adhesivos, metales o componentes sintéticos. Por lo tanto, la compatibilidad del tratamiento debe evaluarse para el objeto completo, no para un material de forma aislada.

Tamaño y configuración del objeto

Un solo libro, un textil grande, un armario de almacenamiento y un grupo paletizado de materiales de colección pueden requerir configuraciones de tratamiento muy diferentes.

Escala de tratamiento requerida

Las instituciones pueden necesitar tratar:

  • un objeto;
  • un lote pequeño;
  • adquisiciones entrantes;
  • un grupo de almacenamiento completo;
  • objetos grandes o de gran tamaño.

La capacidad de tratamiento y el control del proceso deben ajustarse al proyecto.

Enfoques de tratamiento no químicos

Dependiendo de la colección y la plaga objetivo, los programas de IPM de museos pueden utilizar métodos como:

  • tratamiento controlado a baja temperatura;
  • tratamiento anóxico o de bajo oxígeno;
  • tratamiento en atmósfera controlada;
  • aislamiento y contención;
  • limpieza y eliminación de residuos de plagas;
  • tratamiento térmico para materiales que se demuestre que son adecuados.

Cada método tiene sus propias limitaciones de materiales, requisitos de proceso y criterios de verificación.

El tratamiento debe, por tanto, seguir un procedimiento documentado con condiciones de aceptación claramente definidas.

7. Documentación, responsabilidades y revisión del programa

El IPM se vuelve significativamente más útil cuando las observaciones individuales se convierten en evidencia a largo plazo.

Un registro de plagas puede incluir:

  • ID de trampa o inspección;
  • sala y ubicación;
  • fecha de inspección;
  • identificación de la plaga;
  • cantidad observada;
  • etapa de vida;
  • colección o material asociado;
  • signos de daño;
  • observaciones ambientales;
  • acción tomada;
  • tratamiento realizado;
  • hallazgos de seguimiento;

Con el tiempo, estos registros pueden revelar patrones que las observaciones aisladas no pueden.

Por ejemplo, las detecciones repetidas cerca de una zona de carga pueden indicar un problema de exclusión del edificio. La actividad recurrente dentro de una zona de almacenamiento específica puede justificar una inspección más cercana de colecciones vulnerables o muebles de almacenamiento.

Mapear y analizar la actividad

Los datos de plagas pueden representarse por ubicación y compararse a lo largo del tiempo para identificar:

  • puntos críticos recurrentes;
  • patrones estacionales;
  • rutas de entrada;
  • áreas afectadas por problemas de limpieza o humedad;
  • cambios tras acciones correctivas.

El propósito del monitoreo no es, por tanto, simplemente recolectar trampas. Es apoyar mejores decisiones.

Definir responsabilidades

Un programa exitoso requiere responsabilidades claras.

Dependiendo de la institución, el MIP puede implicar:

  • conservadores;
  • gestores de colecciones;
  • registradores;
  • gestores de instalaciones;
  • equipos de limpieza;
  • personal de exposiciones;
  • personal de seguridad;
  • contratistas;
  • especialistas externos en plagas.

Una persona o un equipo definido debe coordinar el programa para que el monitoreo, los registros y las acciones correctivas se mantengan coherentes a lo largo del tiempo.

8. Planificación de un programa de IPM

01

Evaluar

Documente la colección, el edificio, la actividad conocida de plagas y las áreas de riesgo elevado.

Identifique materiales vulnerables, posibles rutas de entrada, infestaciones anteriores y prácticas operativas que puedan favorecer la actividad de plagas.

02

Planificar

Defina medidas preventivas, ubicaciones de monitoreo, responsabilidades de inspección, procedimientos de cuarentena, criterios de escalamiento y métodos de tratamiento disponibles.

Establezca cómo se registrarán los hallazgos y quién es responsable de actuar.

03

Monitoreo

Realice inspecciones visuales, revise trampas, documente hallazgos e investigue actividades inusuales.

La frecuencia de monitoreo debe reflejar la vulnerabilidad de la colección, el historial previo de plagas y los recursos institucionales.

04

Revisar

Evalúe si las medidas preventivas y los tratamientos están funcionando.

Utilice los registros de monitoreo para modificar la ubicación de las trampas, mejorar la limpieza, reparar defectos del edificio, fortalecer los procedimientos de cuarentena o revisar los planes de tratamiento.

Por lo tanto, el MIP es un ciclo en lugar de un proyecto único:

Evaluar → Planificar → Monitorear → Revisar → Mejorar

Preguntas frecuentes

¿Qué es el manejo integrado de plagas en un museo?

El manejo integrado de plagas es un enfoque preventivo basado en evidencia para reducir el riesgo de plagas en las colecciones de museos. Combina mantenimiento del edificio, limpieza, exclusión, monitoreo, identificación, cuarentena, tratamiento específico y documentación, en lugar de depender principalmente de la aplicación rutinaria de pesticidas.

¿Cuáles son las plagas comunes en las colecciones de museos?

Las especies relevantes dependen de la colección y del entorno local. Las plagas que dañan las colecciones pueden incluir polillas de la ropa, escarabajos de las alfombras y otros derméstidos, pececillos de plata, piojos de los libros, insectos xilófagos y ciertos roedores. La identificación correcta es importante porque no todos los insectos que se encuentran dentro de un museo representan un riesgo directo para la colección.

¿Deben ponerse en cuarentena los objetos entrantes al museo?

Las adquisiciones entrantes, los préstamos y los objetos que regresan deben ser inspeccionados antes de ingresar a las áreas principales de la colección. Los materiales que muestren signos de infestación o que presenten un riesgo elevado pueden requerir aislamiento, monitoreo o tratamiento antes de ser incorporados a la colección.

¿Cómo deberían los museos monitorear las plagas de insectos?

El monitoreo normalmente combina la inspección visual con trampas ubicadas estratégicamente. Las ubicaciones de las trampas deben reflejar las rutas de entrada, las áreas vulnerables de la colección, el historial previo de plagas y los puntos críticos conocidos. Los hallazgos deben registrarse de manera consistente para que las tendencias puedan evaluarse a lo largo del tiempo.

¿Con qué frecuencia deben revisarse las trampas de plagas?

No existe un único intervalo de inspección apropiado para todos los museos. La frecuencia debe reflejar el riesgo de plagas, la sensibilidad de la colección, la actividad estacional, los hallazgos anteriores y la capacidad del personal. Los programas recién establecidos o las áreas con problemas activos pueden requerir una observación más cercana que las áreas estables y de bajo riesgo histórico.

¿Cuándo necesita un museo tratamiento de plagas?

El tratamiento debe considerarse cuando la inspección y el monitoreo indiquen una infestación activa o cuando los objetos entrantes presenten un riesgo inaceptable. La respuesta debe tener en cuenta la especie de plaga, el nivel de actividad, la ubicación, los materiales susceptibles y la importancia de la colección.

¿Se puede utilizar la anoxia con nitrógeno para el control de plagas en museos?

El tratamiento controlado con bajo contenido de oxígeno o anoxia por nitrógeno es un enfoque no químico establecido para controlar muchas plagas de insectos en museos. La idoneidad del tratamiento y las condiciones del proceso deben determinarse según la plaga objetivo, los materiales, la temperatura, el nivel de oxígeno, el período de exposición y la configuración del tratamiento.

¿Se puede utilizar la congelación para colecciones de museos infestadas?

El tratamiento a baja temperatura se utiliza ampliamente para materiales de museos adecuados, pero no todos los objetos pueden congelarse de manera segura. La composición del material, la construcción, el estado y los tratamientos anteriores deben evaluarse antes de seleccionar el método.

¿El manejo integrado de plagas elimina el uso de pesticidas?

No necesariamente. El MIP tiene como objetivo reducir el uso innecesario de productos químicos al priorizar la prevención, la exclusión, el monitoreo y los métodos de control seleccionados adecuadamente. Cuando se considera un tratamiento químico, la seguridad de la colección, la exposición humana, el impacto ambiental y la efectividad deben formar parte de la decisión.

¿Qué registros debe mantener un programa de MIP de un museo?

Los registros útiles incluyen fechas de inspección, ubicaciones de trampas, identificaciones de plagas, cantidades detectadas, colecciones afectadas, observaciones ambientales, acciones correctivas, tratamientos y resultados de seguimiento. Los registros consistentes permiten a las instituciones identificar patrones y evaluar si su programa de MIP está funcionando.

¿Planificando un proyecto de control de plagas en museos?

El tratamiento de plagas debe ser parte de una estrategia más amplia de cuidado de colecciones, en lugar de una intervención aislada.

Para proyectos que involucran infestación activa, instalaciones de cuarentena, tratamiento con atmósfera controlada o congelación a escala de colección, Sinoalta puede asistir con el flujo de trabajo del tratamiento, la configuración del sistema, los requisitos de monitoreo y la implementación específica del proyecto.

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Referencias técnicas seleccionadas

Nota de alcance y revisión: Escrito por Stella Wynn para Sinoalta. Sinoalta es responsable de este contenido institucional. Publicado y revisado por última vez en agosto de 2026. Resume fuentes de conservación seleccionadas para la planificación de proyectos y no sustituye la evaluación específica del objeto, el asesoramiento cualificado en conservación, los requisitos de seguridad aplicables ni la validación del proyecto.

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